Mango Manila Categoría 1 cultivado en Guerrero, seleccionado por su tamaño uniforme, pulpa suave y excelente dulzor natural. Fruta de forma alargada y delgada, piel amarillo brillante al madurar y textura prácticamente sin fibra, ampliamente apreciada por su perfil tradicional y alta aceptación en consumo en fresco.
Propiedades organolépticas
Pulpa amarillo brillante. Textura suave, jugosa y casi sin fibra. Aroma dulce tropical. Sabor dulce con ligero toque ácido y notas frescas características.
Usos sugeridos
Ideal para consumo en fresco, jugos, smoothies, salsas, postres, licores, cocina mexicana y aplicaciones en foodservice. No es recomendable para congelación, ya que su pulpa tiende a oscurecerse a tonos marrón oscuro debido a procesos de oxidación enzimática (actividad de polifenol oxidasa) que se intensifican al romperse la estructura celular durante el congelado.
Formato
Granel por kilogramo (GRL). Categoría 1, fruta seleccionada por tamaño uniforme, firmeza adecuada y buena presentación comercial.
Conservación y almacenamiento
Mantener entre 10 y 13 °C para preservar calidad. Evitar temperaturas menores a 8 °C para prevenir daño por frío. Permitir maduración a temperatura ambiente antes del consumo.
Criterio de frescura
Frutos firmes, piel lisa sin manchas oscuras, color amarillo uniforme al madurar y sin signos de fermentación o daño mecánico.
Origen
Guerrero, México.
El mango Manila tiene origen en variedades filipinas introducidas a México durante el siglo XVII a través del Galeón de Manila, estableciendo una conexión histórica entre Asia y el puerto de Acapulco. Con el tiempo, se adaptó a las condiciones locales, desarrollando un perfil distintivo dentro del país. Actualmente, Guerrero y Veracruz son regiones clave en su producción, consolidándolo como una de las variedades tradicionales más representativas de México por su dulzor, jugosidad y baja fibra.